Se trata del caso de una empresa que no hizo de forma correcta la retención del IRPF del trabajador ante su despido. Ambas partes, empresa y trabajador llegaron al acuerdo del pago de una indemnización mediante pacto de no competencia, pero la empresa no realizó correctamente la retención y el ingreso a cuenta, ingresando una cantidad inferior a la que le correspondía, entendiendo erróneamente que se trataba de una renta irregular.

Al ser el trabajador el sujeto pasivo de la deuda, es de su cargo el abono de la diferencia entre lo que se le retuvo y lo que efectivamente se le debía retener e ingresar a cuenta.

Sin embargo, al ser obligación del empresario la obligación de retener y efectuar el ingreso a cuenta, el incumplimiento de dicha obligación legitima al trabajador para repercutirle los perjuicios sufridos con ocasión de su defectuoso cumplimiento.

Fuente: Informativojuridico.com