Unos padres han sido condenados por no llevar a uno de sus hijos al colegio durante cuatro años,  por la comisión de un delito de abandono de familia, imponiéndoseles el pago de una multa de algo más de mil euros.

El fallo recoge que si bien los padres del menor alegaron que éste tenía problemas de salud  ni siquiera lo escolarizaron en algunos cursos y no cumplieron con su obligación de que acudiera durante cuatro cursos consecutivos.

En ningún momento se acreditó que los padres alegaran los problemas de salud de su hijo en los centros escolares dónde estuvo matriculado pero sin acudir algunos años, y  de los dos centros a los que acudió dijera a los padres que su hijo no podía ser atendido debido a sus problemas de salud.

El juez mantiene que “los padres no pueden escudarse en el miedo a que le pasara algo a su hijo estando en la escuela para desatender sus obligaciones legales de proporcionarle asistencia al colegio”.

Fuente: Expansion.com