Se ha dictado sentencia condenando a una entidad bancaria a abonar casi treinta mil euros a un inversor por la falsedad del folleto informativo sobre la venta de acciones en la ampliación de capital de dicha entidad. Se trata de un pronunciamiento de la Audiencia Provincial de Barcelona que ratifica el fallo del juzgador de instancia.

El Tribunal determina que la información facilitada al cliente no responde a la situación real y financiera de la entidad y la imagen que se mostró era falsa, presentándose como solvente cuando no era así.

Por tanto, para la Audiencia es “imprescindible” que el inversor disponga de información correcta para prestar su consentimiento y, además, no ha quedado acreditado que el inversor conociera los riesgos concretos de la situación económica y financiera por los que atravesaba la entidad.

Fuente: Economistjurist.es