El Tribunal Supremo se ha pronunciado sobre el derecho a renunciar a la paternidad de un hijo no biológico en caso de disolución del matrimonio.

Se trata del caso de una mujer, madre de una menor de seis años, que contrajo matrimonio con un hombre y la reconoció como suya. La pareja se disolvió un año después y el hombre impugnó el reconocimiento de la filiación, que la madre atribuyó a su intención de no seguir haciendo frente a sus obligaciones económicas respecto a la menor.

El Supremo fija doctrina sobre la posibilidad de impugnación de la filiación, que está sujeta al plazo de un año si se trata de una filiación matrimonial y que se extiende hasta los cuatro años en el caso de las filiaciones en parejas no casadas.

Fuente: Elderecho.com